Soy Patricia Velasco Trejo, tengo 21 años, nací el 24 de abril
de 1992 en Colima, Colima. Actualmente estudio la carrera de Diseño Integral en
el ITESO en Guadalajara, Jalisco.
Toda mi vida he vivido en Colima, con toda mi familia; pero
hubo un momento de mi vida en el que decidí irme a vivir a Canadá por un año,
ya que quería perfeccionar mi inglés. Mis papás me apoyaron con esta idea, ya
que en la escuela que estaba estudiando no contaban con muy buen nivel de
inglés y aprender ese idioma ya se había convertido en una necesidad.
En Colima había una compañía que se dedicaba a arreglar los
papeles para los estudiantes que se quisieran ir a estudiar a Canadá, nos
conseguían escuela y una familia que nos hospedara por ese año. Todo se acomodó
perfectamente para que me fuera en mi segundo año de preparatoria, a una
escuela privada en Kelowna, BC., y con una familia a la cual le tenía que pagar
una cantidad para que me recibieran allá.
Me fui a Canadá en agosto del 2011, éramos un grupo de 5
amigos de Colima que íbamos a hacer diferentes cosas por allá; únicamente un
amigo y yo íbamos a entrar a la escuela a cursar un año escolar y los demás
iban de año sabático a aprender inglés a una escuela de puros extranjeros.
Ese día fue uno de los mas emocionantes y tristes de mi vida,
tenía muchos sentimientos encontrados; me emocionaba mucho la idea de realizar
uno de mis sueños, pero al mismo tiempo estaba dejando a mi familia, de la cual
nunca me había separado. Pero uno de los sentimientos que no me dejaba en paz
durante todo el viaje, era la curiosidad, ya que no tenía la menor idea de cómo
era la familia con la que iba a vivir por un año, y eso me tenía muy nerviosa.
Al llegar al aeropuerto en Canadá nos recogió un matrimonio
de una señora mexicana y un canadiense, quienes iban a ser los encargados de
nosotros durante todo el año; ellos eran el contacto directo de la empresa en
Colima, así que ellos nos iban a llevar a la casa con nuestra nueva familia.
El momento en el conocí a mi nueva familia fue increíble,
supe que estaba en el lugar indicado con una familia maravillosa. En ese
momento todos mis nervios se fueron y comenzaba a sentirme como en mi casa.
Pero aun así faltaba una de las partes mas difíciles, ya que
tenía que presentarme como una total extraña en la escuela. Esto fue muy
difícil para mí, ya que nunca había estado en una escuela diferente y no había
enfrentado la situación de ser “la nueva”.
Los primeros días de clases fueron muy difíciles para mí ya
que no conocía a nadie y se me dificultaba comunicarme con todos debido al
idioma. Todos mis compañeros fueron muy agradables conmigo; al principio fueron
los hombres quienes me hablaban más, y así hice muchos amigos, y poco a poco
las niñas comenzaron a acercarse más a mí, por lo que terminé teniendo una gran
amistad con la mayoría de ellas.
Debido a que mi familia y mis amigos de allá fueron muy
cercanos a mí, llego un punto en el que estaba tan encariñada con ellos que no
me quería regresar a México. Los niños de la familia se habían convertido en
mis hermanos, los señores en unos segundos papás para mi, y algunos de mis
amigos, en mis mejores amigos; en fin, todos formaban parte de mi vida.
Esta experiencia no la cambio por nada, me sirvió muchísimo
para valorar mi casa, salir de mi zona de confort y para aprender a convivir
con otras personas e integrarme a un estilo de vida al que yo no estaba
acostumbrada.
Al regresar a México yo me sentía realmente diferente,
valoraba mucho todo lo que tenía, sentía la necesidad de seguir haciendo cosas
diferentes y viajar mucho para seguir enriqueciendo mi lenguaje y cultura.
Hace seis meses me dieron una de las noticias mas tristes de
mi vida, Faith, mi “hermanita de Canadá” (como yo le decía), fue diagnosticada
con cáncer. Era imposible para mí que una niña con solo 11 años de edad tuviera
esta enfermedad. Nos unimos en oraciones con toda su familia durante meses, le
mandé algunos regalos para que ella estuviera feliz y recibí una carta hermosa
de su parte.
Hace un mes me avisó su mamá que Faith había logrado vencer
al cáncer y estaba completamente curada. Esta etapa de vivir una enfermedad
como esta, me sirvió para madurar mucho y valorar cada día más la vida.
Me gusto mucho como platicas tu experiencia y que padre que te hayas ido a Canada y hayas tenido la suerte de estar con esa familia con la que te sentiste muy feliz. Y si con experiencias como esa valoras muchas cosas que tienes en tu vida, y una de ellas es la salud, es la mas importante. Que bueno que Faith vencio el cancer y que todo haya salido muy bien :)
ResponderEliminarYo también viví en Canadá, cuando regresas es una sensación medio rara, la cultura de allá no se compara con la de ningún país en todo America. Si hablamos de primer mundo Canadá se lleva este título por excelencia. En cuanto a lo de Faith me alegra que haya superado una enfermedad tan fuerte y me imagino la alegría inigualable que tu sentiste cuando recibiste la noticia, y como dices, son cosas que hacen que uno valore la vida y la vea desde otro enfoque.
ResponderEliminarSalir un rato de nuestro contexto inmediato siempre es enriquecedor, qué bueno que te tomaste la oportunidad de hacerlo a pesar del apego que le tenías a tu familia. De seguro esa experiencia te ayudó a tomar más relajadamente el estar lejos de ellos ahora que vives en Guadalajara.
ResponderEliminar¡Sigue viajando! :·D
Me atrajo mucho tu biografía, yo tuve la misma experiencia que tu, la incertidumbre de no saber con que familia vivirás por un largo periodo es horrible. También estuve en Canadá por un tiempo, supongo que quedaste maravillada, al igual que yo, por los escenarios tan bonitos y cuidados que tienen, la cultura es de lo mejor, así como tu, también quiero viajar y conocer diferentes culturas y nacionalidades. ¡Nunca dejes de viajar!
ResponderEliminarEstar fuera de casa te cambia por completo. Me toco vivir una experiencia parecida a la tuya, yo vivía en B.C. también ;pero yo estaba en la isla de Victoria el cual fue i hogar por mas de dos años. Es una experiencia total, porque conoces una cultura muy diferente a la tuya sumándole a todas las culturas que conoces. Me da gusto que la hayas pasado excelente y tuvieras demasiados experiencias que te hicieron madurar como persona.
ResponderEliminarKurt Schmidt