Turisteando
Ando
“Preguntando se llega a Rusia”
Por:
Patricia Velasco Trejo
Un
crucero es una de las mejores maneras para viajar, traes todas las comodidades
de un hotel contigo y te transporta a las ciudades que quieras conocer.
El
crucero por el Báltico es una experiencia inolvidable que no puedes dejar de
vivir, se recomienda hacerlo en verano,
ya que la marea está más tranquila.
El
crucero zarpa de Copenhague, una ciudad hermosa y pintoresca, llegar unos días
antes para conocerla es la mejor opción. Es una ciudad pequeña, pero con
muchísima cultura; te subes a un camión turístico y te llevan a conocer todos
los puntos importantes de esta hermosa ciudad.
La
segunda parada es Helsinki, situada en el Golfo de Finlandia. Es un lugar para
conocerlo en un día, pero aun así sigue siendo hermoso. Sus iglesias, mercados, etc. Son puntos turísticos
que no te puedes perder.
La tercera
es San Petersburgo, un lugar completamente diferente a cualquier cosa que hayas
visto en tu vida. Conocer cada una de sus iglesias se convierte en un deleite
para los ojos; construcciones que no se ven todos los días, de una manera muy
peculiar que no puedes dejar de visitar.
La comida
en Rusia es deliciosa, no puedes dejar de probar una crema de champiñones
servida en un bowl hecho a base de un pan típico de allá; este platillo es el
favorito de todos los turistas que están allá.
Si no vas
a Moscú, es como si no hubieras visitado Rusia. Será necesario tomar un vuelo
desde San Petersburgo con duración de una hora máximo.
La plaza
roja se convierte en la atracción principal de ese lugar, teniendo en ella la
Catedral de San Basilio, una iglesia majestuosa e impresionante por su colorida
fachada. Visitarla es una oportunidad única, y junto con eso no te puedes
perder la visita al Kremlin, que se encuentra alado de la plaza, con una
construcción increíble y por dentro es toda una historia por recorrer.
El crucero
termina en Estocolmo, la capital y la ciudad más grande de Suecia. Un lugar
cautivador por su belleza, arquitectura y sus parques. La vida nocturna es muy
agradable, pero se deben visitar los bares vikingos, ya que es toda una
aventura ir a uno; bares subterráneos con mesas muy largas de madera y sirven
tarros enormes de cerveza.
Este
viaje te presenta un mundo muy diferente
a lo que estamos acostumbrados a ver, desde la arquitectura, comida y personas.
Una aventura que no puedes dejar de vivir.